Giacomo Menna se formó como músico experimentando las culturas artísticas y musicales de dos países vecinos, aunque diferentes entre sí. Nació y creció en Umbría, donde se graduó en el Conservatorio de Perugia. Posteriormente, Giacomo se trasladó a Alemania y compartió las mismas aspiraciones y el mismo recorrido en este ámbito que muchos otros jóvenes italianos: jóvenes llenos de una energía vibrante y talento, que buscaban realización personal y profesional.
Logró alcanzar este objetivo, pues en el transcurso de una carrera de cinco años actuó en los teatros más prestigiosos de Alemania.
Tras esta etapa, regresó a Italia y comenzó a trabajar en la Orquesta de la Accademia Nazionale di Santa Cecilia en Roma.
Giacomo posee un conocimiento profundo e íntimo de estas dos culturas musicales, que se entrelazan estrechamente. Consigue integrar lo mejor de ambas: el orden y la cohesión que representan la profunda sensibilidad musical alemana, junto con los matices coloridos y el carácter distintivo del estilo italiano.