Nacida en una familia de músicos en la Ciudad de México, Gabriela Ortiz siempre ha sentido que no eligió la música, sino que la música la eligió a ella. Sus padres fueron miembros fundadores de Los Folkloristas, un renombrado conjunto dedicado a la interpretación de música folclórica latinoamericana. Mientras tocaba el charango y la guitarra con el grupo de sus padres, también estudiaba piano clásico. Su formación académica comenzó con destacados compositores mexicanos como Mario Lavista, Federico Ibarra y Daniel Catán. Posteriormente, continuó sus estudios en Europa, obteniendo una maestría en la Guildhall School of Music and Drama bajo la tutela de Robert Saxton, y un doctorado en composición y música electrónica en la City University de Londres con la guía de Simon Emmerson.
La música de Ortiz incorpora mundos musicales aparentemente dispares, desde géneros tradicionales y populares hasta técnicas vanguardistas y obras multimedia. Esta fusión ingeniosa de distintos universos sonoros es, quizá, la característica más destacada de su obra. Aunque Ortiz sigue inspirándose en temas mexicanos, su interés radica en componer música que dialogue con audiencias internacionales.
Un hito en su carrera llegó en 2025 cuando su álbum monográfico Revolución diamantina, grabado por la Filarmónica de Los Ángeles bajo la dirección de Gustavo Dudamel, ganó tres premios GRAMMY, incluido el de Mejor Composición Clásica Contemporánea por la pieza que da título al álbum. Este reconocimiento histórico la consolidó como una de las voces más influyentes en la música clásica contemporánea.
Desde obras monumentales para orquesta y coro como Yanga (2019), conciertos como Fractalis (2022), óperas de fuerte contenido político como Solo la verdad (2008), piezas camerísticas de carácter mágico como Altar de muertos (1997), hasta piezas solistas íntimas como Canto a Hanna (2005), la música de Ortiz revela una sofisticada técnica compositiva y una meticulosa atención al ritmo y al timbre. Su trabajo ha sido interpretado por prestigiosas orquestas y ensambles, entre ellos la Filarmónica de Berlín, la Filarmónica de Nueva York, la Filarmónica Real de Liverpool, la Filarmónica de Los Ángeles, la Orquesta Sinfónica de la BBC de Escocia y la Orquesta Sinfónica del Estado de São Paulo.
Entre los numerosos reconocimientos que ha recibido Ortiz se encuentran la Medalla de Oro Bellas Artes (2022), el Premio Nacional de Ciencias y Artes de México, una beca Guggenheim, una beca Fulbright-García Robles y dos nominaciones al Latin GRAMMY. Es miembro de la Academia de las Artes y ha sido incorporada a El Colegio Nacional, el círculo intelectual más prestigioso de México.
Actualmente, Ortiz es compositora en residencia en Carnegie Hall, la Orquesta Sinfónica de Castilla y León y el Instituto Curtis de Música. También imparte clases de composición en la Universidad Nacional Autónoma de México. Su música es publicada por Boosey & Hawkes.
Biografía escrita con la colaboración de Ana Alonso Minutti.