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Una Escuela única


La Escuela Superior de Música Reina Sofía nació con el objetivo de instituir un centro de referencia internacional para la enseñanza de jóvenes músicos y para facilitar el desarrollo de su talento individual. Su proyecto educativo se asienta sobre varios pilares que lo convierten en una iniciativa única en el ámbito académico.

Profesorado del máximo nivel

La Escuela cuenta con un equipo de profesores, maestros en cada uno de sus instrumentos y figuras de gran prestigio internacional. Además, a lo largo del curso acuden regularmente a la Escuela grandes artistas y pedagogos, para impartir lecciones magistrales a los alumnos como complemento a su formación troncal.

La Escuela admite un número limitado de alumnos por cátedra para garantizar una adecuada y completa dedicación; todos ellos reciben una enseñanza personalizada, diseñada por el equipo académico a medida de sus necesidades, con clases individuales y colectivas.

El mérito como único criterio

La selección de los alumnos de la Escuela se realiza mediante un proceso de audiciones, dirigido por los profesores titulares de cada cátedra, en el que el único criterio de evaluación es el talento. La tasa de admisión se encuentra en el 6 %, una de las más exigentes de Europa.

Con el objeto de facilitar que todos los candidatos que demuestren su valía tengan la posibilidad de formar parte de la Escuela, existe un sistema de becas que se otorgan en función de las circunstancias económicas, para ayudar a los alumnos a afrontar los gastos derivados de sus estudios. El objetivo es que nadie quede excluido por falta de recursos. El 100 % de los alumnos disfrutan de una beca total o parcial.

Experiencia artística

El aprendizaje de los alumnos en el escenario es una parte imprescindible del ideario académico de la Escuela. Cada año se realizan más de 300 conciertos, tanto en el auditorio de la Escuela como en otros espacios escénicos. En ellos, los jóvenes músicos tienen la oportunidad de demostrar ante el público y en los más diversos formatos el fruto de su trabajo en las aulas: recitales, actuaciones como solistas, grupos de cámara o en formaciones orquestales organizadas por la Escuela. Además, los alumnos tienen la posibilidad de actuar junto a figuras internacionales, que acuden regularmente a compartir escenario con ellos. Cada estudiante actúa como promedio en 20 conciertos al año.