El alumnado de DaLaNota se sube al escenario del Auditorio Sony para celebrar el concierto de fin de curso de este programa de educación musicosocial impulsado por la Asociación Plataforma REDOMI y la Escuela Superior de Música Reina Sofía.
Niños, niñas y jóvenes de entre 8 y 17 años de los barrios del centro de Madrid serán los protagonistas de una velada en la que la orquesta de DaLaNota interpretarán un repertorio que recorrerá diferentes paisajes sonoros —desde la fuerza cinematográfica de Velocity hasta la emoción de la Sinfonía del Nuevo Mundo de Dvořák, entre otras— en una celebración colectiva de la música como espacio de encuentro, aprendizaje y transformación social. El concierto incluirá además el estreno absoluto de una obra de creación colectiva desarrollada por los propios participantes del proyecto.
Un concierto para disfrutar, emocionarse y descubrir cómo la música puede convertirse en un verdadero superpoder.
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“DaLaVoz: El superpoder de la música” es un espectáculo creado por el equipo del Programa Musicosocial DaLaNota, donde se hará un emocionante recorrido musical atravesando algunas grandes preguntas, que serán respondidas con sabiduría por el elenco compuesto por los niños, niñas y adolescentes participantes del programa. Durante este espectáculo transformaremos la idea del superhéroe y la superheroína que luchan contra las injusticias, para darle una nueva forma: un superpoder encarnado en muchas personas trabajando en equipo.
Los intérpretes de la Orquesta infantojuvenil DaLaNota nos cuidamos y somos capaces de escucharnos con un lenguaje común y universal: La Música. Nuestro superpoder es emocionar a través de la música y trabajando juntas podemos conseguir cosas increíbles, como por ejemplo crear una obra musical que nace de nuestra voluntad de alzar la voz contra las injusticias. Con el apoyo artístico de alumnado de la Escuela Superior de Música Reina Sofía, a lo largo del espectáculo se interpretará repertorio sinfónico clásico y de tradición popular, viajando por geografías y planetas emocionales diversos, poniendo en valor la diversidad cultural y artística y reflexionando sobre la gran pregunta que debemos hacernos: ¿Qué cosas podríamos conseguir si trabajamos toda la humanidad unida en equipo?